Además del patrimonio arqueológico y artístico, Ramales ha tenido una larga y fuerte tradición metalúrgica en las aguas de sus ríos, además de varios molinos maquileros; también existen antiquísimas ferrerías, que mantuvieron viva la industria de los siglos XVIII y XX, desapareciendo poco a poco.
El camino viejo del Haza presenta los restos de un vial de la Edad Moderna y de uno más reciente construido durante los siglos XVIII-XIX. Así mismo, todavía se alzan tres puentes pertenecientes a esta antigua ruta, llamados de Gibaja, Puente Viejo de Ramales y Salto del Oso. Los tres eran en origen de madera, el último se considera levantado en piedra tras una inspección que conoció la ruta en 1549. Las pasarelas de Ramales fueron tendidas en madera tras en el marco de la decisión adoptada en 1499 de desviar el camino de Gibaja a Ramales. Su transformación en estructuras de piedra se remonta sin embargo a mediados del siglo XVII.
Todavía se conservan en Ramales los restos de una antigua ferrería en un lugar conocido como El Salto del Oso construida en mampostería, según la documentación antes de 1628. Se modernizó a mediados del siglo XIX, conservándose actualmente tres naves de las cuatro que posiblemente tuviera en su origen.
En 1631 consta la existencia de una herrería conocida como la herrería nueva de Ramales.
Existieron además en Ramales tres molinos harineros según la descripción del diccionario de Pascual Madoz. |